Mady, de 11 meses, había comido antes del partido de su mamá, Antonella González, y la veía jugar desde las gradas, pero al parecer le quedó un huequito en su barriguita de bebé y pidió más leche.

Al mismo tiempo, Antonella y su equipo, el Club Rocamora de Argentina, Se encontraban en la cancha e iban ganando el partido pero algo le decía a la basquetbolista que necesitaba parar e ir con su babé y pidió a su entrenador que, entre el primer y segundo cuarto, le permitiera ver a su hija.

Cuando mamá y bebé se reunieron ambas sabían lo que pasaba y aprovecharon esos minutitos para que Antonella pudiera amamantar a Mady. “Le doy la teta siempre antes de empezar el partido, y en ese momento las dos lo necesitábamos, yo también. Fue mutuo”, dijo la jugadora en entrevista a la radio argentina LT9.

“Le dije al entrenador que necesitaba un tiempito y estuvo muy natural. Por suerte tengo la posibilidad y la libertad de hacerlo“, agrego la basquetbolista profesional en la misma entrevista. “Mis compañeras no notaron nada raro, si bien nunca había sucedido a mitad de un partido, tampoco lo tomaron como algo atípico”.

 

Antonella es una basquetbolista profesional argentina que, desde muy pequeña, ha estado involucrada con el deporte y con el equipo Club Rocamora, del que forma parte y del que su papá fue también jugador y entrenador.

 “yo siempre le doy antes de cada entrenamiento y cada partido, para una mamá es natural darle de mamar a su hijo, por ahí sorprende el contexto, pero es lo que toda madre hace o intenta hacer“.

Antonella, además de jugadora profesional, es licenciada en Psicomotricidad y dice que el basquetbol femenil en su país todavía no se desarrolla lo suficiente para que dedicarse únicamente a jugar, por lo que ella y todas sus compañeras de equipo deben tener otro trabajo.