El apio es una hortaliza verde que se caracteriza por su aromático e intenso sabor. Este alimento es una planta herbácea que pertenece a la misma familia que el perejil, la zanahoria y los nabos; las umbelíferas.

El apio es un ingrediente popular y versátil en la gastronomía, ya que se puede incluir en la preparación de diversos platillos y bebidas. De hecho, el apio comúnmente acompaña jugos y ensaladas.

 

Así, ante su constante uso culinario, es importante conservar el apio en buen estado y fresco. En Menú te decimos cómo almacenarlo.

¿Cómo almacenar el apio para que se conserve fresco?

  • Almacenar con agua

Para guardar el apio en agua, separa las ramas, córtalas y colócalas en un envase con agua. Guarda el contenedor cerrado en el refrigerador, y recuerda cambiar el agua cada dos días para mantener frescos los trozos del vegetal.

  • Conservar con papel aluminio

Otra opción para que dure más el apio es envolverlo y guardarlo en papel aluminio. Primero tendrás que separar las ramas, lavarlas y dejarlas secar. Envuélvelas en papel aluminio y guárdalas en el refrigerador. No olvides reemplazar el papel después de dos días para que el apio se mantenga fresco.

 

  • Almacenar en el congelador

Para que el apio se conserve por más tiempo, otra alternativa es congelarlo. Únicamente debes lavar y desinfectar la hortaliza. Luego quitar el tallo y cortar las ramas. Una vez limpio el apio, debes guardarlo en una bolsa de plástico en el congelador. Antes de usarlo será necesario sacarlo con tiempo para que se descongele y puedas utilizarlo sin ningún inconveniente.

  • Guardar con papel absorbente

En esta opción debes lavar el apio y cortar sus ramas al tamaño de tu recipiente. Luego debes colocar un papel o toalla absorbente en el fondo del envase. Coloca los pedazos de apio y cierra el envase de forma que no quede permitido el paso de aire. Ello permitirá que el apio se conserve fresco durante varios días.